×
  • Изложение по главам:
  1. Введение
  2. A ver...

Comprendiendo las vacunas

Vaccination is the leading cause of coincidences
Brett Wilcox
Una vez, hace mucho tiempo ya, cuando en los años de mi juventud todavía me gustaba leer periódicos, en una de las ediciones de viernes se publicó un artículo largo sobre dos lesbianas. Después de tantos años no recuerdo exactamente de que trataba, creo que era algo sobre el hecho de que no podían legalizar su matrimonio. Entre otras cosas se habló de que el hijo de una de ellas se había hecho autista a causa de una vacuna. Se mencionó muy brevemente en tan solo un renglón de texto y continuaron hablando sobre sus cosas. Ese renglón, así como el propio hecho de que no hablaban de lo más importante, de que su hijo se había hecho autista a causa de una vacuna, me impresionó tanto que guardé ese artículo durante mucho tiempo como recuerdo de que un día tenía que estudiar el tema de las vacunas a fondo.
19-06-2017 17:44
  1. En los últimos meses he pasado cientos de horas investigando el tema de las vacunas. He leído más de mil estudios científicos enteros y muchos resúmenes. Ahora puedo afirmar con toda seguridad que, si no han estudiado el tema deliberadamente, casi todo lo que saben sobre las vacunas es mentira. De principio a fin. Todo lo que se escribe sobre este tema en los medios de comunicación es propaganda, fake news, y no tiene nada que ver ni con la ciencia ni con la realidad.
  2. No quiero, en absoluto, hacer antipropaganda porque es algo muy ingrato. Pero, en primer lugar, simplemente no puedo evitar escribirlo. En segundo lugar, lo escribo para organizar mis pensamientos sobre este tema. Y, por último, quizás el exceso de tiempo dedicado a investigar el tema de las vacunas pueda ayudar también a otros padres a tomar la decisión correcta.
    Si están absolutamente convencidos de la importancia, seguridad y eficacia de las vacunas y no quieren cambiar de opinión, por favor, no sigan leyendo. Porque al profundizar apenas un poco más en el tema, no van a poder mantener esa seguridad.
  3. Uno de mis parientes me contó hace poco que cuando había nacido su primer hijo, él había dedicado bastante tiempo a elegir un carrito de bebe, una cama, una silla de coche y etc. Pero no había dedicado ni un solo minuto a analizar qué vacunas convenía o no convenía poner. Prácticamente todos los padres delegan el derecho de esta decisión en otros. Creen que otras personas, tales como científicos, médicos o enfermeros conocen bien el tema y son los más adecuados para tomar una decisión óptima por ellos.
  4. Los padres toman una gran cantidad de decisiones respecto a sus hijos: qué comer durante el embarazo, dónde dar a luz, cómo y con qué alimentar a sus hijos, dar de comer en horarios fijos o a demanda, cuándo empezar con la alimentación complementaria y con qué, dar o no el chupete, qué niñera elegir, a qué guardería o colegio llevar y un largo etcétera. Los padres toman cientos de decisiones correspondientes a todos los aspectos de la vida de sus hijos con el objetivo de criar a unos niños sanos y felices.
  5. Hoy en día creo que la decisión parental más importante es la de vacunar o no vacunar a los hijos. Pero aun siendo una decisión primordial, casi todos los padres la delegan. No hay nada más importante para todo padre y madre que la salud de sus hijos, y no hay prácticamente nada que pueda afectar su salud más que la decisión de poner o no poner vacunas, y en caso de poner, cuáles.
  6. Algunos padres con quienes he tenido la ocasión de hablar están tan convencidos de la importancia de las vacunas que, incluso sabiendo que algunas personas consideran que las vacunas no son seguras, no sólo no quieren entender el por qué, sino que defienden agresivamente su punto de vista aun sin haber leído jamás un artículo científico. No quieren escuchar ni una sola palabra de que algunas vacunas, posiblemente, no son muy eficaces o no son muy seguras, y que muchos estudios científicos lo demuestran. Se puede debatir con ellos cualquier otro tema con calma, pero nada más referirse a las vacunas se comportan como personas diferentes. No están dispuestos a escuchar ningún argumento, y hablan casi gritando de la importancia de las vacunas, de que las vacunas son una bendición para la humanidad.
    Al principio no lo podía entender en absoluto. Cómo pueden esas personas tan inteligentes y formadas volverse tan religiosas y poco sensatas al hablar de este tema tan puramente científico. Pero después, creo haberlo entendido.
    Todos ellos ya vacunaron a sus hijos y como la mayoría de los padres se habían eximido de la responsabilidad de tomar esta decisión delegándola en otros. Subconscientemente entienden que, si resulta que las vacunas no son del todo inocuas, pues pusieron en peligro la salud y, probablemente, incluso la vida de sus hijos. Asimilarlo es difícil. Es mucho más fácil vivir pensando que el niño nació así. Con alergias, retraso del desarrollo, otitis recurrente, alguna enfermedad autoinmune o incluso un montón de enfermedades juntas. Es muy difícil vivir sabiendo que esa enfermedad le provocaste tú mismo. Delegando en otros y eximiéndose de la responsabilidad de esa decisión. Defendiendo fervientemente las vacunas sin siquiera tener algún conocimiento sobre las mismas, esos padres se protegen de una grave disonancia cognitiva. Por lo tanto, si ustedes ya han vacunado completamente a sus hijos, no prevén ponerles más vacunas, y les queda mucho tiempo hasta tener nietos, probablemente, no deberían interesarse por el tema. Aunque, por otra parte, muchas de las secuelas provocadas por las vacunas se pueden curar si uno se da cuenta de que no son congénitas, sino adquiridas.
  7. El tema de las vacunas es bastante extenso. No es posible comprenderlo en unas pocas horas e incluso días. Es aconsejable dedicarle al menos unas 50 o 100 horas, pero mejor aún más. Por un lado, no es poco tiempo. Por otro, muchos recursos sobre el tema de las vacunas son documentales, series y videos. Al reemplazar sólo un par de temporadas de sus series favoritas por las series, documentales y videos sobre vacunas, ya sacarán en gran medida el tiempo necesario para el estudio de este tema. Lo cual cambiará su vida mucho más que una temporada más de Juego de Tronos. Durante el tiempo que le he dedicado al tema de las vacunas habría podido aprender otro par de idiomas más o a tocar guitarra con maestría. Pero mirando hacia atrás puedo afirmar que el tema de las vacunas es, probablemente, el tema más importante por el que me he interesado hasta ahora. Las conclusiones que se desprenden van mucho más allá de las vacunas e incluso de la medicina. El estudio de las vacunas ha cambiado mi visión del mundo como nada más.
  8. Muchos padres creen que en principio no van a poder analizar y comprender las vacunas, y presentan dos argumentos. El primero es que para profundizar en este tema se requieren estudios de biología o medicina.
    No es así. La vacunación no es rocket science y cualquier persona cuerda es capaz de comprenderla.
    No estudié carrera de ciencias biomédicas, ni mucho menos, pero mi mujer es médica, lo que desde luego me ha ayudado mucho a comprender el tema. Es recomendable comprender unos cuantos conceptos y términos de biología. Te ahorras mucho tiempo cuando hay alguien que enseguida te pueda explicar qué es CD4, qué diferencia hay entre NIC1 y NIC3, entre IgG y IgA. Por otro lado, Wikipedia también lo explica todo bastante bien. En principio, una comprensión profunda de todos esos procesos biológicos no es en absoluto necesaria para comprender si las vacunas son seguras o no.
    Mi mujer también me ha enseñado un hábito mucho más importante: la habilidad de leer críticamente estudios médicos. Resulta que la lectura de estudios médicos es muy diferente a la lectura de estudios de ciencias exactas. Hay muchas formas de diseñar un estudio, de elegir un grupo de control y placebo, y de manipular los datos de tal manera que se pueda demostrar cualquier cosa.
  9. El segundo argumento es que nadie puede comprender el tema mejor que los científicos de la FDA y el CDC. Y si esos científicos afirman que las vacunas son completamente seguras y eficaces, entonces cualquier otra opinión es, por definición, una opinión de una persona incompetente.
    En primer lugar, es un argumento de autoridad, es decir, un error lógico en sí.
    En segundo lugar, la pregunta planteada por los científicos del CDC difiere mucho de la pregunta planteada por los padres. El CDC responde a la pregunta de “cómo reducir con el mínimo riesgo, coste y la máxima eficacia posible el número de casos de enfermedades infecciosas en la población”. La pregunta que se plantean los padres es “cómo criar a los hijos para que tengan un nivel de salud más alto posible”. Son preguntas totalmente distintas y las respuestas a las mismas pueden resultar, respectivamente, muy diferentes.
    En tercer lugar, los intereses de los científicos de la FDA y el CDC van mucho más allá de la “salud de la población”. Más adelante va a haber bastante información sobre ello.
    Y, por último, ellos no tienen “skin in the game”. La salud de sus hijos les interesa sólo a ustedes. No les interesa ni a los médicos ni a los enfermeros ni a las compañías farmacéuticas ni, mucho menos, a los científicos del CDC. Si a su hijo le ocurre algo a causa de una vacuna, ninguno de ellos incurrirá en responsabilidad alguna.
  10. El tema de las vacunas es extremadamente emotivo. Por alguna razón a muchos les resulta muy difícil analizar este tema racionalmente o tan solo leer algo sobre el mismo. Pero para llegar a comprenderlo hay que dejar de lado las emociones y admitir que, probablemente, los argumentos en contra de las vacunas o una parte de los mismos son ciertos, y evaluar con prudencia tanto los argumentos a favor como en contra.
  11. Es incorrecto plantearse la cuestión de si las vacunas son buenas o malas en general. Algunos “expertos” se ponen a argumentar que la vacuna contra la viruela salvó millones de vidas. Aunque fuera cierto, no tiene ninguna importancia. Los padres no tienen que tomar una decisión sobre la vacuna contra la viruela, pero sobre muchas otras vacunas muy distintas.
  12. Cada vacuna es única. La seguridad y la eficacia de cada una son completamente distintas. Hay vacunas bastante eficaces, las hay casi inútiles y hay otras cuya eficacia es negativa. Hay vacunas que son más seguras que otras y las hay, en cambio, extremadamente peligrosas.
    Cada vacuna se debe analizar por separado. Es importante entender que biológicamente funcionan de forma completamente diferente. La vacuna contra el sarampión es muy diferente de la vacuna contra la tosferina y ambas son muy diferentes de la vacuna contra el neumococo.
  13. En la mayoría de los países desarrollados se vacuna contra las mismas enfermedades, pero el número de dosis de cada vacuna y el calendario vacunal varían mucho según el país.
    En total hay aproximadamente 15 vacunas frente a: la hepatitis B, difteria, tétanos, tosferina, poliomielitis, Haemophilus influenzae tipo b, sarampión, parotiditis, rubeola, varicela, hepatitis A, rotavirus, neumococo, virus del papiloma humano y la gripe. En algunos países se vacuna contra la tuberculosis, meningococo y la fiebre amarilla.
    Se debe tomar una decisión sobre cada vacuna por separado. Todas estas enfermedades son diferentes, las hay más o menos peligrosas. Todas las vacunas también son diferentes. Asimismo, hay mucha diferencia entre las vacunas de distintos fabricantes, su eficacia y efectos secundarios. Las vacunas frente a la misma enfermedad varían según cada país. Por ejemplo, el etilmercurio, un conservante de las vacunas que hace 25 años que no se utiliza en los países occidentales, todavía se utiliza en Rusia y en los países del tercer mundo.
  14. Aparte de las vacunas es necesario comprender las enfermedades de las que protegen. Es necesario analizar si las enfermedades infantiles son realmente tan peligrosas como las pintan. Y es necesario analizar cuántos años dura la inmunidad generada por una vacuna y cuántos, la generada por la propia enfermedad, y si la enfermedad sólo provoca daño o padecerla, probablemente pueda tener beneficios para la salud.
  15. La decisión de vacunar o no contra una enfermedad determinada no debe ser emocional, sino puramente racional. Si la probabilidad de contraer una enfermedad y sufrir complicaciones de la misma es superior a la probabilidad de efectos secundarios de una vacuna, entonces se debe vacunar. En cambio, si es inferior, no se debería. Por supuesto, es una simplificación, ya que la gravedad de las complicaciones y efectos secundarios varía.
  16. Además del principio activo, las vacunas contienen muchos aditivos: adyuvantes (hidróxido de aluminio, fosfato de aluminio, hidroxifosfato sulfato de aluminio amorfo (AAHS), escualeno), conservantes y estabilizantes (tiomersal, polisorbato 80, gelatina, formaldehído), fragmentos de células humanas diploides (WI-38, MRC-5), antibióticos, fragmentos de cultivos de células de monos, fragmentos de ADN (humano y animal), levadura, urea, bórax (un pesticida), proteína de huevo, glutamato monosódico y otros tantos (la lista completa está aquí), así como todo tipo metales pesados no especificados en el envase. Es necesario asegurarse de que la concentración de todos estos componentes sea lo suficientemente segura como para inyectarlos a un recién nacido sano.
  17. ¡Lo sorprendente es que incluso aquellas personas que leen prospectos de los medicamentos, no leen prospectos de las vacunas y, en general, casi no se interesan por sus efectos adversos, a pesar de que vacunan a sus propios hijos sanos recién nacidos! Es más, a diferencia de los medicamentos que se administran por vía oral y son metabolizados y eliminados por el hígado e intestinos, todos los componentes de las vacunas administradas por vía intramuscular entran en el sistema circulatorio, linfático y nervioso.
  18. Si suelen leer las noticias, seguramente saben que en el año 1998 un tal Andrew Wakefield publicó un estudio que relacionaba la vacuna triple vírica (SRP) con el autismo. Posteriormente se publicaron decenas de estudios afirmando que esa vacuna no provocaba autismo, se demostró que Wakefield había falsificado historias clínicas de sus pacientes. Los argumentos de todos los antivacunas se basan en sus datos falsificados y tan solo un estudio retirado.
    Todo esto también es mentira. Se va a tratar con mayor detalle más adelante.
  19. Hay miles de estudios publicados en revistas científicas revisadas por pares que demuestran que las vacunas no son ni seguras ni eficaces.
  20. ¿Pero tal vez los antivacunas se dedican a cherry picking? ¿Sus argumentos se basan en miles de estudios sobre los efectos adversos de las vacunas y hacen caso omiso a otros miles de estudios que demuestran la seguridad de las vacunas?
    Puede ser. Por eso, también es necesario leer los estudios que afirman demostrar que las vacunas son seguras. Al leerlos uno se da cuenta de que normalmente no lo demuestran, y entiende quién realmente se dedica a cherry picking.
    Es muy importante leer estudios enteros y no solo los resúmenes porque los datos muy frecuentemente muestran una situación, pero las conclusiones, algo completamente opuesto.
    Sucede a menudo que la sustancia placebo utilizada no es un placebo real, sino una neurotoxina u otra vacuna; o los datos se manipulan de tal manera que dejan de ser estadísticamente significativos y se descarta un Odds Ratio alto con un valor p = 0.06; o el período de observación es de tan solo unos pocos días, pero se sacan conclusiones sobre los efectos secundarios a largo plazo. Paradójicamente, los estudios que buscan demostrar que las vacunas son seguras, demuestran sus riesgos incluso más que los estudios que buscan demostrar sus efectos adversos.
  21. La posibilidad de analizar por uno mismo el tema de las vacunas surgió hace unos años gracias a una estudiante kazaja Alexandra Elbakyan. Anteriormente casi todos los estudios científicos eran inaccesibles para el público en general y había que pagar 30$ por la lectura de cada artículo.
    La ciencia estaba sellada con siete sellos contra los no afiliados. Gracias al sitio web Sci-hub hoy en día se puede encontrar cualquier estudio científico en unos pocos segundos y de forma gratuita, y comprobar con sus propios ojos a qué burradas se dedican algunos científicos.
    Que Dios bendiga a Alexandra Elbakyan. Ha hecho por la divulgación de la ciencia más que todos los científicos y periodistas juntos.
  22. Para demostrar que las vacunas son seguras y eficaces tan solo hay que realizar un estudio aleatorizado controlado con placebo.
    Vacunar a la mitad de los niños con todas las vacunas y no vacunar en absoluto a la otra mitad. Tales estudios no existen, dado que hoy en día no vacunar a los niños se considera poco ético. Por eso, prácticamente todos los estudios que hay son estudios de observación, informes de casos, hipótesis, opiniones de expertos, estudios en animales, etc. No hay estudios que examinan el calendario de vacunaciones completo. ¡Por si fuera poco, ni siquiera hay estudios correctos que examinan la seguridad de al menos una sola vacuna!
    Así que cuando se habla de que las vacunas son seguras y eficaces es una afirmación a priori no probada. Hasta que se lleve a cabo un estudio aleatorizado de ese tipo, la decisión de vacunar o no es, por definición, una elección en condiciones de incertidumbre.
  23. Se cree que los efectos adversos graves provocados por las vacunas son muy poco frecuentes. 1 por cada 100 mil casos o tan solo 1 por cada 1 000 000 casos. Es mentira. Dado que nadie ha realizado estudios correctos es difícil estimar el número real de efectos secundarios, pero incluso según las estimaciones más optimistas los efectos adversos graves ocurren en más de 1 por cada 50 niños (ver capítulo 5). La mitad(!) de los niños de EEUU tiene al menos una enfermedad crónica y su número crece constantemente. Por supuesto, no todas las enfermedades están relacionadas con las vacunas, pero, ¿quién sabe cuántas sí están, si nadie lo ha estudiado?
    Personalmente creo que casi toda las personas sufren efectos adversos vacunales. Solo que en la mayoría de los casos son poco visibles. Pero aun siendo obvios, muy pocos los relacionan con las vacunas. Por ejemplo, se sabe que el daño cerebral es uno de los poco frecuentes, pero posibles efectos adversos vacunales. ¿Cuántos niños podrían sufrir un daño cerebral muy leve y, como consecuencia, su IQ bajase unos 10 puntos o problemas leves con la memoria, concentración o interacción social? ¿Podría ser que la bajada del efecto Flynn (una disminución del cociente intelectual medio) es la consecuencia de un brusco aumento del número de vacunas en las últimas dos décadas? Nadie lo ha estudiado. Y es que es una suposición bastante lógica. ¿Si a un recién nacido, cuya barrera hematoencefálica todavía no está completamente desarrollada, le ponemos una vacuna que contiene mercurio y aluminio, siendo estos últimos unas neurotoxinas, una cantidad de los cuales seguramente llega hasta el cerebro, acaso no es lógico pensar que ese u otro efecto se produzca en cada bebe? ¿Y si ese tratamiento lo repetimos varias decenas de veces durante los primeros años de la vida, no será lógico pensar que el efecto aumente aún más?
  24. La lectura de estudios científicos sobre vacunas parece muy aburrida a primera vista. Sin embargo, ha resultado increíblemente interesante. Al principio es como una novela policiaca. Intentas averiguar quién es el malo y quién es el bueno, quién miente y quién dice la verdad. Después parece una ficción distópica cuando ves como las compañías farmacéuticas manipulan a los médicos y científicos, los médicos manipulan a los pacientes, y los pacientes, no siendo conscientes de nada, “reciben con abrazos” la inclusión de nuevas vacunas en el calendario vacunal. Al final parece una novela de terror cuando te das cuenta de que esa distopía es una realidad.

Fuentes de información:

Los estudios científicos se van a analizar en los capítulos siguientes. Pero antes de leer los estudios en sí es muy aconsejable ver unos cuantos documentales para tener una visión general de los problemas actuales de las vacunas, de lo contrario, los árboles no dejarán ver el bosque. Si tienen poco tiempo, al menos vean la primera serie.

Documentales, videos y series

Estos documentales abordan los problemas genéricos de las vacunas. Hay muchos más documentales y vídeos muy interesantes que tratan con mayor detalle los problemas específicos de determinadas vacunas y se van a citar más adelante.
  1. Vaccines revealed (10 series) torrent
  2. The truth about vaccines (7 series) torrent
  3. The Greater Good

Libros

  1. Dissolving Illusions: "Disease, Vaccines, and The Forgotten History"
    Creo que es el libro más importante. La autora es una nefróloga que empezó a estudiar el tema de las vacunas después de ver los efectos adversos vacunales en sus pacientes. Si ustedes no tienen nada de tiempo (aunque es difícil entender qué puede ser más importante para ustedes que su propia salud y la de sus hijos), léanse al menos este libro. Si están convencidos de que las vacunas salvaron el mundo de la viruela y la poliomielitis, que el sarampión y la tosferina son unas enfermedades muy peligrosas, después de leer este libro van a estar convencidos de lo contrario. El libro analiza principalmente la historia de las vacunas y hace referencia a cientos de artículos científicos.
    El capítulo sobre la poliomielitis está disponible gratis en la red.
  2. Vaccine Illusion
    La autora es una inmunóloga que quiso entender por qué había padecido la gripe a pesar de haber sido vacunada. Es un libro muy corto, se lee en una hora.
  3. Miller's Review of Critical Vaccine Studies: "400 Important Scientific Papers Summarized for Parents and Researchers "
    Es una revisión de más de cuatrocientos artículos científicos sobre vacunas.
Al conocer siquiera una pequeña parte del material presentado en éste y posteriores capítulos, no les quedará ni la menor duda de que las vacunas son incomparablemente mucho más peligrosas que las enfermedades de las que supuestamente deben proteger, que la decisión de no vacunar a los hijos está científicamente mucho más justificada que la decisión de vacunar, y que la vacunación en su forma actual es uno de los inventos médicos más espeluznantes. Después de comprender el tema a fondo, jamás volverá a poner ni una sola vacuna a sus hijos voluntariamente.

Изложение по главам:

1.
Лицензия Creative Commons Los materiales del sitio están autorizados bajo Creative Common Attribution - NonCommercial - NoDerivatives (CC BY-NC-ND)          es decir Gratis para distribución no comercial y citas con referencia y autoría (scibook.org, amantonio),          El uso de contenido para crear otro producto o significado está prohibido.
scibook.org, 2017-2020